Trasplante de cara

Una cirugía reconstructiva de máxima complejidad orientada a recuperar funciones esenciales del rostro

El trasplante de cara constituye uno de los mayores avances de la cirugía reconstructiva moderna. Se trata de un procedimiento altamente especializado que ofrece una alternativa a personas con deformidades faciales extremadamente graves, cuando las técnicas convencionales de reconstrucción ya no pueden proporcionar una recuperación funcional y estética suficiente.

Aunque es una intervención conocida por su repercusión mediática, sigue siendo un tratamiento excepcional que únicamente se realiza en hospitales con programas específicos de trasplante y mediante equipos multidisciplinares altamente especializados.

En esta página: 

Información importante

El trasplante facial no se realiza en la consulta privada del Dr. Barret. Es un procedimiento hospitalario de alta complejidad desarrollado dentro del sistema sanitario público y sujeto a protocolos específicos de evaluación, autorización, donación y trasplante.

El objetivo de esta página es ofrecer información rigurosa y basada en la evidencia a pacientes y familiares que deseen conocer en qué situaciones puede plantearse este tipo de tratamiento, comprender en qué consiste el procedimiento, quién puede beneficiarse de él y cuál es la vía adecuada para solicitar una valoración.

¿Qué es un trasplante de cara?

El trasplante de cara es una intervención reconstructiva mediante la cual se sustituyen tejidos faciales gravemente dañados por tejidos procedentes de un donante fallecido.
Dependiendo de las necesidades de cada paciente, el trasplante puede incluir piel, grasa subcutánea, músculos faciales, nervios, arterias y venas, cartílago, hueso, labios, nariz, párpados.

El objetivo principal no es únicamente mejorar la apariencia, sino recuperar funciones esenciales como respirar, hablar, comer, tragar, cerrar los ojos, proteger la córnea y expresar emociones mediante la mímica facial.

¿En qué casos puede indicarse un trasplante facial?

La mayoría de las lesiones faciales pueden tratarse mediante cirugía reconstructiva convencional utilizando tejidos del propio paciente.

Sin embargo, existen situaciones excepcionales en las que la pérdida de tejidos es tan extensa que las técnicas habituales no consiguen restaurar una función aceptable.

Entre las posibles indicaciones se encuentran:

  • Traumatismos faciales muy graves.
  • Quemaduras extensas.
  • Lesiones por explosiones.
  • Secuelas de accidentes laborales o de tráfico.
  • Determinadas resecciones tumorales muy amplias.
  • Algunas malformaciones o deformidades faciales complejas.

Evaluación para un trasplante de cara

¿Quién puede ser candidato?

Ser candidato a un trasplante de cara depende de numerosos factores. No existe un único criterio.
Generalmente se consideran aspectos como la gravedad de la deformidad facial, imposibilidad de obtener una reconstrucción adecuada mediante cirugía convencional, buen estado general de salud y ausencia de enfermedades que contraindiquen la inmunosupresión. También es esencial una estabilidad psicológica, capacidad para seguir controles médicos durante toda la vida y disponer de una adecuada red de apoyo familiar y social.
La selección es extremadamente rigurosa, ya que el objetivo es garantizar que los beneficios potenciales compensen los riesgos del tratamiento.

¿Cómo se realiza la evaluación?

La valoración de un posible candidato puede prolongarse durante varios meses.

En ella participan especialistas de diferentes disciplinas como cirugía plástica y reparadora, anestesiología, cirujanos generales y torácicos, coordinación de trasplantes, especialistas en enfermedades infecciosas, psiquiatría y psicología clínica, rehabilitación, enfermería especializada y trabajo social.

Se realizan estudios médicos completos, pruebas de imagen, exploraciones funcionales y una evaluación psicológica detallada.

Solo cuando todo el equipo considera que el paciente reúne las condiciones adecuadas, puede plantearse su inclusión en un programa de trasplante. Antes de su inclusión, de acuerdo a las leyes y normativas de trasplante de órganos y tejidos de España, es necesario obtener una certificación positiva del comité de ética asistencial del hospital, y una valoración final positiva de la OCATT i de la ONT.

El Dr. Joan-Pere Barret y el programa de trasplante facial

El Dr. Joan-Pere Barret es jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitari Vall d’Hebron.

En 2010 lideró el equipo responsable del primer trasplante total de cara del mundo, una intervención que marcó un punto de referencia internacional en la cirugía plástica reconstructiva y la microcirugía.

Su actividad en este ámbito se desarrolla dentro del Hospital Universitari Vall d’Hebron y de su programa público de donación y trasplantes, junto a un amplio equipo multidisciplinar.

Esta experiencia hospitalaria forma parte de su trayectoria en cirugía reparadora avanzada y en el tratamiento de alteraciones faciales de alta complejidad.

¿Cómo es la cirugía?

El trasplante de cara es una de las operaciones más complejas de la cirugía moderna.

La intervención puede prolongarse durante muchas horas y requiere la participación simultánea de numerosos profesionales.

Se trata de hecho de dos cirugías: la cirugía de donación de los tejidos de la cara y la cirugía de trasplante en el receptor. Las dos cirugías son de alta complejidad.

Durante la cirugía de trasplante de cara se extirpan los tejidos deformados y se trasplanta los tejidos de la cara de un donante fallecido. Se conectan cuidadosamente arterias, venas, nervios, músculos y, cuando es necesario, estructuras óseas, con el objetivo de conseguir la integración del injerto y favorecer la recuperación funcional.

Cada intervención es completamente diferente porque se adapta a las necesidades anatómicas de cada paciente.

Recuperación después del trasplante

Tras la cirugía comienza un proceso de recuperación largo y exigente.
La rehabilitación incluye fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y un seguimiento médico muy estrecho.

La recuperación nerviosa puede prolongarse durante meses o incluso años, ya que los nervios necesitan tiempo para regenerarse y recuperar parte de su función.
El grado de recuperación varía considerablemente entre pacientes.

Riesgos y resultados del trasplante facial

¿Qué riesgos tiene el trasplante de cara?

El trasplante facial implica riesgos importantes incluida la muerte.

El principal es el rechazo inmunológico del injerto, motivo por el que todos los pacientes deben recibir tratamiento inmunosupresor de forma permanente.

La inmunosupresión puede aumentar el riesgo de infecciones, insuficiencia renal, hipertensión arterial, diabetes, determinados tumores malignos como linfomas, rechazo crónico y otras complicaciones relacionadas con la disminución de las defensas.

Por este motivo, el seguimiento médico es continuo y resulta imprescindible mantener una excelente adherencia al tratamiento.

¿Qué resultados pueden conseguirse?

Los resultados obtenidos en pacientes cuidadosamente seleccionados han demostrado que el trasplante de cara puede mejorar significativamente la calidad de vida.

Muchos pacientes consiguen recuperar funciones tan importantes como alimentarse con mayor normalidad, hablar de forma más comprensible, respirar mejor, proteger adecuadamente los ojos, recuperar parte de la sensibilidad, expresar emociones mediante la musculatura facial.

Además del beneficio funcional, la reconstrucción facial puede favorecer la reintegración social y mejorar el bienestar psicológico.

No obstante, es importante comprender que cada caso es diferente y que ningún resultado puede garantizarse previamente.

Hospital Universitari Vall d’Hebron

Experiencia multidisciplinar en trasplante facial

El Hospital Universitari Vall d’Hebron ha realizado tres de los seis trasplantes de cara efectuados en España. El programa reúne la infraestructura hospitalaria, los recursos tecnológicos y los equipos profesionales necesarios para abordar un procedimiento de estas características.

Cada intervención moviliza a alrededor de un centenar de profesionales. La planificación puede incluir pruebas de imagen, modelos tridimensionales, estudios anatómicos, diseño de guías de corte y coordinación simultánea de los equipos de donación y trasplante.

La complejidad del proceso explica que solo un número muy reducido de centros en el mundo disponga de capacidad y experiencia para realizar trasplantes faciales.

Hospital Universitari Vall d’Hebron

Experiencia multidisciplinar en trasplante facial

El Hospital Universitari Vall d’Hebron ha realizado tres de los seis trasplantes de cara efectuados en España. El programa reúne la infraestructura hospitalaria, los recursos tecnológicos y los equipos profesionales necesarios para abordar un procedimiento de estas características.

Cada intervención moviliza a alrededor de un centenar de profesionales. La planificación puede incluir pruebas de imagen, modelos tridimensionales, estudios anatómicos, diseño de guías de corte y coordinación simultánea de los equipos de donación y trasplante.

La complejidad del proceso explica que solo un número muy reducido de centros en el mundo disponga de capacidad y experiencia para realizar trasplantes faciales.

HITO INTERNACIONAL

Trasplante facial en el Hospital Universitari Vall d’Hebron

El Hospital Universitari Vall d’Hebron ha desarrollado uno de los programas hospitalarios con mayor experiencia en trasplante facial. Sus intervenciones han contribuido a la evolución de la cirugía reconstructiva y de los trasplantes de tejidos compuestos.

2010 — Primer trasplante total de cara del mundo

En 2010, el equipo del Hospital Universitari Vall d’Hebron liderado por el Dr. Joan-Pere Barret realizó el primer trasplante total de cara del mundo.

La intervención representó un avance en la reconstrucción de lesiones faciales extremas y consolidó la aplicación de técnicas de microcirugía vascular y nerviosa en el trasplante de tejidos faciales complejos.

2015 — Primer trasplante facial en asistolia controlada

En 2015, el Hospital Universitari Vall d’Hebron realizó su segundo trasplante de cara. La intervención constituyó el primer trasplante facial del mundo procedente de una donación en asistolia controlada de tipo Maastricht III.

Este hito amplió el conocimiento sobre los procesos de donación y trasplante aplicados a los tejidos compuestos vascularizados.

2026 — Primer trasplante facial con una donante

En 2026, el Hospital Universitari Vall d’Hebron realizó un trasplante parcial de cara gracias a la decisión de una donante que había solicitado y recibido la prestación de ayuda para morir.

La receptora necesitaba reconstruir la parte central del rostro después de una necrosis de los tejidos faciales provocada por una infección bacteriana.

El caso puso de relieve tanto la complejidad científica y organizativa del procedimiento como la dimensión humana y altruista de la donación.

Rueda de prensa – Hospital Universitari Vall d’Hebron

Preguntas frecuentes

No. Se trata de una intervención reconstructiva indicada para pacientes con deformidades faciales extremadamente graves con impacto funcional muy severo. Es uno de los procedimientos reconstructivos más complejos y menos frecuentes de la cirugía moderna.

¿Se puede solicitar un trasplante facial en una consulta privada?

No es un tratamiento disponible en la consulta privada del Dr. Barret. La evaluación y realización de un trasplante facial corresponden a un programa hospitalario público, sujeto a criterios médicos y a un proceso oficial de autorización.

Sí. La extensión depende de las estructuras afectadas. Puede comprender una zona determinada del rostro o una reconstrucción más amplia.

La recuperación es prolongada y varía en cada caso. Incluye seguimiento hospitalario, tratamiento inmunosupresor, rehabilitación facial y acompañamiento psicológico.

No. Las conexiones nerviosas necesitan tiempo para desarrollarse. La movilidad y la sensibilidad pueden recuperarse progresivamente mediante la regeneración nerviosa y la rehabilitación.

Sí, el trasplante requiere tratamiento inmunosupresor y seguimiento médico especializado para controlar el riesgo de rechazo. La pauta concreta corresponde al equipo hospitalario responsable.

No. La mayoría de las quemaduras pueden tratarse mediante técnicas reconstructivas convencionales. El trasplante solo se plantea en un número muy reducido de casos.

La evaluación de candidatos corresponde exclusivamente a hospitales que disponen de un programa autorizado de trasplante de cara.

Si usted presenta una deformidad facial muy grave y considera que podría beneficiarse de una valoración, puede solicitar que su caso sea estudiado por el equipo especializado del hospital donde se desarrolla dicho programa.

La evaluación de los candidatos, la indicación del trasplante y el tratamiento corresponden siempre al equipo multidisciplinar del programa de trasplante del Hospital Universitari Vall d’Hebron. Esta página tiene un carácter exclusivamente informativo y no constituye un mecanismo de acceso al programa ni sustituye la valoración médica individualizada.

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